- Sensación de calor uniforme, con una temperatura
ambiente ligeramente más alta en la
zona inferior.
- Sitúa la fuente de calor debajo de nuestros
pies, está controlada por un termostato de
alta precisión que garantiza la máxima eficiencia energética.
- No reseca el ambiente, y al no existir convección
de aire no se mueven las partículas de
polvo e impurezas, mejorando la calidad del
ambiente. Es el único sistema de calefacción
recomendado por la OMS.
- No quita espacio. Evita ennegrecimientos de
las paredes
- Sistema silencioso, sin las molestias de la
bomba de calor, o las corrientes de aire frío
que provoca el radiador convencional.
- Posibilidad de mantener temperaturas seleccionadas
en diferentes salas. Instalación
individualizada.
- Sistema de alta seguridad al incorporar termostatos
y limitadores de temperatura. Además, no utiliza productos tóxicos, ni inflamables,
ni consume oxígeno.
- Debido a la amplia gama de termostatos y
programadores que utiliza el sistema, éste
permite una programación muy sencilla.
- No necesita ningún tipo de mantenimiento.
- Sistema de calefacción limpio, debido a la ausencia de combustible y a la no existencia de residuos obligados, ni gases desagradables o tóxicos.
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